Ventosas

Técnicas y Tratamientos de Fisioterapia

La técnica de cupping, más conocida en el campo de la fisioterapia como la técnica de ventosas, a pesar de que se utiliza desde hace miles de años por la medicina tradicional china, ha sido poco popular hasta que en 2016, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde la técnica ha pasado a ser muy conocida y utilizada, a raíz de ver a algunos deportistas en televisión con “marcas” en la espalda como consecuencia de haber sido tratado con esta técnica de ventosas.

Momento del tratamiento de fisioterapia con ventosas en nuestra clínica de Santa Pola

El tratamiento de fisioterapia con esta técnica consiste en su aplicación sobre determinadas partes del cuerpo, con las que se succiona la piel y parte de músculo consiguiendo hacer vacío, para que se abran los poros y con ello favorecer la circulación sanguínea y linfática.

El método original que se utilizaba, aunque actualmente se sigue haciendo, consiste en la utilización de ventosas de vidrio, donde se utiliza un algodón con alcohol enganchado con pinzas, se enciende y esa combustión de oxígeno es la que genera el vacío y succiona la piel.

Actualmente, se utilizan ventosas de plástico que tienen una válvula, por la que se introduce una bomba de extracción o aspiración, donde conseguimos el efecto de succión al traccionar de la válvula. Éste último método es el más seguro y el más utilizado hoy en día.

Para el tratamiento de la zona afectada podemos utilizar dos técnicas:

Masaje: aplicamos aceite para facilitar el desplazamiento, colocamos las ventosas y una vez realizada la succión la desplazamos por toda la zona a tratar. Con esta técnica mejoramos el sistema linfático y sanguíneo y eliminamos toxinas, entre otras.

Ventosa fija: colocamos 6-10 ventosas por la zona que nos interesa, dejándolas 10 minutos, provocamos un color violeta en la piel (hiperemia) y pasado el tiempo las retiramos.

Beneficios del uso de las ventosas en fisioterapia:

  • Elimina contracturas musculares y puntos gatillo.
  • Aumenta circulación sanguínea.
  • Elimina toxinas.
  • Fortalece tendondes.
  • Drenaje linfático.

Contraindicaciones:

  • Trombosis, tromboflebitis.
  • Varices.
  • Heridas.
  • Fiebre.

Como otros tratamientos en fisioterapia, lo más importante a la hora de realizar un tratamiento es la combinación de las técnicas apropiadas en cada caso, individualizando el uso a cada paciente.

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