Prótesis de rodilla

En estos últimos años, hemos visto en consulta un aumento creciente de los casos de prótesis de rodilla y cadera. En parte, ello se debe entre otras causas a la edad, ya que la esperanza de vida humana es más amplia y con el paso del tiempo aparecen los signos degenerativos de huesos.

La causa principal de esta intervención es la artrosis, que como bien sabéis, es el desgaste del cartílago articular que provoca el roce directo entre dos o más huesos y que de la misma manera afecta a otras estructuras como la capsula articular, sinovial,  meniscos y complejo ligamentario.

La artrosis de rodilla es producida a su vez por otras causas como problemas arteriovenosos, desarreglos hormonales, condiciones climatológicas de cada zona, y problemas de sobrepeso que hacen que los desgastes del complejo articular se produzcan más rápidamente.

Lo más incómodo para el paciente es el dolor, que aparece en reposo y se mantiene durante la carga, es decir, en la deambulación; teniendo que parar la marcha y limitando el ritmo de vida de quien lo padece. Normalmente, el tratamiento conservador comienza con la toma de AINES (siempre recetados por un médico) hasta la hora de la cirugía.

Hoy en día se ven casos de artrosis severa en personas de edades no avanzadas las cuales tienen que aguantar únicamente con el tratamiento conservador hasta la edad en la que puedan ser operados (entre los 60 – 65 años), ya que se suele esperar lo máximo posible para intervenir quirúrgicamente debido a que las prótesis hay que cambiarlas con los años por el desgaste. A esto se le suma el tratamiento de fisioterapia de mantenimiento que se realiza para paliar todo lo posible los dolores del paciente.

Tras la cirugía, se comienza con el tratamiento rehabilitador para recuperar todo lo posible la movilidad articular de la rodilla, la fuerza de toda la musculatura aumentando el tono de cada uno de los músculos que están implicados y la inflamación postcirugia que estará presente durante algunos meses. Muy importante recuperar la extensión completa del miembro inferior para evitar cojeras que más tarde puedan acarrearnos problemas asociados de rodilla, cadera, lumbares,…. Y por supuesto como siempre recalcamos, el tratamiento de la cicatriz.

Como es costumbre en nuestros tratamientos de fisioterapia en nuestra clínica de Santa Pola, utilizamos técnicas de electroterapia para la inflamación y el dolor, terapia manual para la reeducación muscular y masoterapia para descontracturar la musculatura.

Cuando el paciente está preparado tras la realización de varias sesiones de fisioterapia, comenzaremos con el tratamiento propioceptivo y de equilibrio para una recuperación completa del paciente.

Las prótesis de rodilla o cadera, suelen tener una tasa de éxito y satisfacción por parte del paciente muy altas, por lo que es una buena opción para personas con mucha artrosis e incapacidad.