Síndrome del Túnel Carpiano

El síndrome del túnel carpiano es una patología provocada por el atrapamiento del nervio mediano (a su paso por la muñeca) entre los huesos del carpo y una banda tensa llamada retináculo flexor, que recibe ese nombre porque da paso a toda la musculatura flexora de la mano.

Esta patología está provocada por traumatismos, movimientos repetidos prolongados en el tiempo, problemas del nervio a lo largo de su recorrido, problemas de huesos como artrosis, artritis,… y en ocasiones se produce por el embarazo.

Es muy común encontrar a personas de trabajos de fuerza o de mucha precisión manual afectadas por el síndrome, como limpiadores/as, peluqueros/as, personas de trabajo industrial (mecánicos, herreros,..) e inclusive los propios fisioterapeutas; ya que el uso forzado y repetido de flexión de muñeca y dedos con aumento y disminución de fuerza desarrolla un riesgo extra para desarrollar el síndrome.

Diversos estudios arrojan más factores de riesgo para sufrir el síndrome del túnel carpiano, como por ejemplo;  ser mujer en edad de menopausia, obesidad, diabetes o pertenecer a familia con historia de diabetes, osteoartritis en articulaciones del carpo y metacarpo, tabaquismo y consumo de alcohol, entre otras.

La sintomatología que provoca el síndrome del túnel carpiano suele ser hormigueo y adormecimiento en una parte de la mano (1º, 2º y 3º dedo), descargas eléctricas, mucho dolor en muñeca e incluso brazo y hombro del mismo lado y pérdida de fuerza que en casos muy extremos incapacitan al paciente para poder coger cualquier objeto, pues no es capaz de sostenerlo.

El primer tratamiento que realizamos es el preventivo, examinando la ergonomía del paciente en la vida diaria y trabajo, intentando mejorarla al máximo. Tras este primer paso comenzamos con el tratamiento fisioterápico y rehabilitador que consiste en diversas terapias como electroterapia (TENS), ultrasonidos, movilizaciones de miembro superior, osteopatía (para liberar posibles atrapamientos del nervio a lo largo de su recorrido por el brazo), e inclusive terapias de frio y acupuntura.

En los casos más extremos y como último recurso se requiere cirugía para liberar el nervio mediano del retináculo de la muñeca. Tras ello, comenzaremos con la fisioterapia post-cirugía, para la eliminación del dolor, aumento de fuerza, recuperación del nervio y la musculatura y por supuesto muy importante: el tratamiento de la cicatriz. Todo esto combinado con la ingesta (recetada siempre por un médico) de AINES (antiinflamatorios no esteroideos).

El tratamiento de fisioterapia post-cirujía es fundamental para la óptima recuperación del miembro afectado y de la cicatriz creada.