Terapia craneal en los lactantes

¿Tratáis la cabeza de los bebés? ¿Qué les hacéis? ¿Les duele?

Muchos de los que acudís a nuestra unidad de fisioterapia especializada en Policlínica del Río-Hortega, nos preguntáis por estos temas, ya que es un campo de actuación que aún se desconoce pero que se está empezando a hablar mucho de él. Por ello, hoy queremos contaros en qué consiste la terapia craneal y de la importancia que tiene la fisioterapia en los lactantes.

Os hemos hablado en otras ocasiones de las dolencias que sufren las mamás durante el parto y sus secuelas (las episiotomías, desgarros o diástasis abdominal, entre otras), pero hoy los protagonistas van a ser los bebés, ya que ellos también sufren para venir a este mundo. Ayudando a su mamá, tienen que hacer un duro trabajo, tienen que pasar por un túnel muy estrecho (útero), sufriendo presiones, encajamientos… Para poder realizarlo, es su cabecita la que va abriendo el camino, gracias a que su cráneo es inmaduro y los huesos que lo forman (fontanelas) no están unidos del todo, muestran mayor plasticidad y esto hace que se vaya adaptando a las estructuras que se encuentra (pelvis estrecho superior e inferior) en su descenso por el canal del parto.

Para poder entender el tratamiento que les realizamos es bueno conocer un poquito de anatomía (¡pero sólo un poco que sabemos que es un poco pesado!).

El cráneo no es un solo hueso, está formado por varios huesos unidos entre sí por un tejido fibroso (suturas). Estas suturas dejan que los huesos se muevan (SI, aunque sorprende los huesos del cráneo se mueven) y gracias a ellas los huesos se mueven durante el parto para facilitarlo y también permiten después que el cráneo se expanda a la vez que el cerebro crece, adoptando la cabeza una forma simétrica. Estás suturas no se sueldan del todo hasta la edad adulta. Si alguna de las suturas se cierra antes de tiempo puede interrumpir el crecimiento en esa región y la cabeza adoptar una forma anormal.

Si ya de por si el parto por vía vaginal puede producir traumatismos en el bebé, si le añadimos el uso de ventosas u otros utensilios aumenta el riesgo de lesiones. De la misma forma, también debemos tener en cuenta que los bebés que nacen por cesárea también sufren movimientos y choques para poder colocarse en la hendidura de la cesárea.

Teniendo todo esto en cuenta, podemos entender muchas de las patologías que tratamos o de las disfunciones que podemos encontrarnos:

  • Acabalgamiento de fontanelas
  • Torticolis congénita
  • Llanto constante
  • Disminución de los agujeros craneales
  • Problemas digestivos
  • Problemas respiratorios
  • Obstrucción conducto lagrimal

Desde la fisioterapia especializada en lactantes, realizamos maniobras suaves, indoloras en el cuerpo y cráneo del bebé para que funcione correctamente, volviendo a equilibrar todas las estructuras de su cuerpo para su posterior desarrollo.

Ya que el cráneo del bebé no tiene las suturas cerradas lo mejor es tratarlo lo antes posible. Se recomienda antes de los 6 meses de vida y se pueden tratar desde el nacimiento, así el tratamiento será más efectivo, rápido y sin secuelas.

Como consejo, a la vez que llevas a tu bebé a una revisión pediátrica hazlo también con un fisioterapeuta especializado en lactantes.